Durante años se ha creído que caminar 10 000 pasos al día era la meta ideal para estar saludable. Sin embargo, un nuevo estudio internacional reveló que no es necesario llegar a esa cifra para obtener beneficios importantes en la salud. Investigadores analizaron datos de más de 160 000 personas y concluyeron que caminar alrededor de 7 000 pasos al día es suficiente para reducir significativamente el riesgo de enfermedades y mejorar la calidad de vida.
El estudio mostró que quienes alcanzan entre 7 000 y 9 000 pasos al día tienen hasta un 47 % menos de riesgo de muerte por cualquier causa, además de una disminución notable en enfermedades como problemas cardiovasculares, diabetes tipo 2, depresión e incluso demencia. Para quienes dan menos pasos, los beneficios siguen presentes, ya que caminar aunque sea 2 500 pasos diarios puede marcar la diferencia frente a una vida totalmente sedentaria.
Expertos señalaron que el objetivo de 10 000 pasos nunca tuvo respaldo científico, sino que surgió de una campaña de marketing en Japón en los años 60. La evidencia actual indica que dar pasos adicionales a los 7 000 sí aporta beneficios, pero el impacto empieza a estabilizarse, lo que significa que no es necesario obsesionarse con llegar a una cifra exacta.
Caminar es una de las actividades físicas más accesibles y efectivas. Basta con agregar pequeñas caminatas a lo largo del día: elegir las escaleras en lugar del elevador, bajarse una parada antes del transporte público, caminar durante las llamadas o incluso hacer breves pausas en la oficina para moverse. La meta debe ser mantener la actividad constante y evitar pasar largos periodos sentados.
Los expertos recomiendan que, si alguien apenas comienza, lo mejor es fijarse metas pequeñas como 3 000 o 4 000 pasos y aumentar poco a poco. Al final, lo más importante es que el cuerpo se mantenga activo cada día.