A partir de este mes, el impuesto aplicado a la importación de envíos de paquetería en México se incrementó en un 33.5%, una medida que ha generado preocupación entre consumidores y empresas que dependen del comercio electrónico y la importación de productos.
Este ajuste fiscal busca fortalecer la recaudación y equilibrar la competencia con productos nacionales. Sin embargo, especialistas advierten que podría tener un impacto directo en los precios finales para el consumidor, especialmente en artículos adquiridos en plataformas internacionales.
La Secretaría de Hacienda informó que este aumento se aplicará a todos los envíos de paquetería que ingresen al país, independientemente del tipo de producto o su valor comercial. Esto significa que, incluso para compras pequeñas, el costo extra será inevitable. “El objetivo es proteger a la industria nacional, pero entendemos la molestia que puede generar en los usuarios habituales de comercio digital”, explicó un vocero de la dependencia.
Empresarios del sector logístico y del e-commerce señalaron que esta medida podría frenar el crecimiento del comercio digital, ya que muchas personas optarán por reducir sus compras en el extranjero. “La competitividad depende de que los costos no se disparen. Este aumento nos obliga a replantear estrategias”, comentó un representante de una empresa de paquetería.
A pesar de las críticas, el gobierno sostiene que este incremento forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la economía interna. Se espera que en los próximos meses se evalúe el impacto real de este ajuste en el mercado nacional.