La esperanza de contar con agua limpia y segura está más cerca para las comunidades de Guachochi. Esta semana, autoridades estatales y municipales dieron el banderazo de arranque a la construcción de una nueva planta potabilizadora en la localidad de Rocheachi, ubicada en la Sierra Tarahumara.
La obra representa un paso crucial para mejorar la calidad de vida de cientos de familias rarámuri que, durante años, han vivido sin acceso constante a agua tratada. Esta planta permitirá potabilizar hasta cinco litros por segundo, una capacidad adecuada para atender las necesidades básicas de la población local, incluyendo consumo humano, higiene y uso doméstico.
Durante el inicio de los trabajos, el alcalde de Guachochi y representantes del Gobierno del Estado destacaron que esta planta no solo es una infraestructura más, sino un símbolo del compromiso con las comunidades indígenas. En palabras del alcalde, “no puede haber desarrollo sin acceso al agua, y por eso este proyecto es tan importante”.
La planta se construirá en una primera etapa con una inversión conjunta de recursos estatales y municipales, y contempla equipamiento moderno para garantizar que el agua entregada cumpla con todos los estándares de salubridad. Además, se busca capacitar a personal local para su operación continua, con miras a que las mismas comunidades puedan mantener su autonomía en la gestión del recurso.
El proyecto ha sido bien recibido por los habitantes de Rocheachi, quienes llevan años solicitando acciones concretas para solucionar la escasez y los problemas de contaminación en el agua. Con esta planta, se espera reducir considerablemente las enfermedades gastrointestinales, mejorar la nutrición y fortalecer el bienestar general.