La presidenta Claudia Sheinbaum se encuentra en preparativos para una posible llamada con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de evitar que se apliquen nuevos aranceles del 30% a productos mexicanos. Esta medida, anunciada como una posibilidad por Trump en medio de su campaña política, podría impactar directamente la economía mexicana y las relaciones comerciales entre ambos países.
De acuerdo con fuentes cercanas al gobierno, la mandataria está evaluando una estrategia diplomática que combine diálogo político y defensa de los intereses económicos nacionales. El tema central será frenar la amenaza de aranceles que, de concretarse, encarecerían exportaciones clave como las del sector automotriz, agroalimentario y manufacturero.
La relación entre México y Estados Unidos es prioritaria para Sheinbaum, quien ha destacado la necesidad de mantener un canal abierto con ambos partidos estadounidenses, especialmente ante el panorama electoral que vive el país vecino. “No podemos permitir que se tomen decisiones unilaterales que perjudiquen a millones de trabajadores y empresas en México”, habría expresado en reuniones recientes con su gabinete.
Especialistas advierten que un arancel del 30% representaría un duro golpe para la competitividad mexicana, afectando directamente cadenas de suministro y precios en Estados Unidos. Por esta razón, empresarios y cámaras industriales han manifestado su apoyo a cualquier acción diplomática que busque frenar la medida.
Se espera que, en los próximos días, el gobierno mexicano defina la fecha de la llamada con Trump y se anuncien posibles medidas de contingencia.